Comprende las caídas
Las caídas no son el final, son parte del camino.
Cada vez que tropiezas, Dios no te señala para condenarte, sino para levantarte y enseñarte.
Comprende tus caídas:
– Te recuerdan que no eres perfecto, y eso te mantiene humilde.
– Te muestran dónde necesitas fortalecer tu fe.
– Te enseñan que la gracia de Dios es más grande que tu error.
No veas las caídas como fracasos, sino como lecciones.
El verdadero fracaso no es caer… es quedarse en el suelo sin volver a intentarlo.
Levántate.
Sacude el polvo.
Camina otra vez.
Porque lo que Dios tiene preparado para ti no se cancela por una caída, al contrario, se afirma con cada levantada.
“Porque siete veces cae el justo, y vuelve a levantarse.”
— Proverbios 24:16
Dios te bendiga.
Alvaro Ferro Lugones

































































