“Quien te escucha con el alma… te abraza sin tocarte.”
“Enamórate de quien te escuche… incluso cuando no dices nada.”
Si tienes a alguien que te escucha incluso cuando no sabes cómo explicar lo que sientes… cuídalo. Porque eso, hoy en día, es amor del bueno.
De quien no solo oye tus palabras,
sino que entiende tus silencios.
De quien no te interrumpe para responder,
sino que te mira con calma y te dice con los ojos:
“Te estoy escuchando. Sigue.”
Ese tipo de amor no grita.
No discute para ganar.
No quiere tener la razón…
quiere tenerte tranquila.
No necesita darte soluciones.
Te da espacio.
Te da atención.
Y sobre todo… te da valor.
Porque cuando alguien te escucha de verdad,
te dice sin palabras:
“Tus pensamientos importan.
Tu voz merece ser respetada.”
Enamórate de quien no te apure,
de quien no minimice tus emociones,
de quien te escuche como quien cuida algo frágil…
y lo hace con amor.








































































