Si tuviera que contarte cómo estoy... te diría que el año se me está haciendo más largo de la cuenta. Te diría que tengo el nudo en el estómago desde enero y que hay lágrimas que hacen mucho daño... y que tratan de caer una y otra vez.
Si tuviera que contarte... te diría que me han decepcionado... y si me suelto un poco... te diría que hasta quien menos me lo esperaba. Y que desde entonces la confianza no tiene el mismo sentido. Te diría que tengo miedo... y mucho. Que cada día pienso que puede ser el último. Y no solo el mío... sino el de los de mi alrededor.
Si tuviera que contarte cómo estoy... te diría que triste. Y que a veces las fuerzas flaquean sin saber muy bien por qué. Te diría que necesito un abrazo de esos fuertes fuertes... donde te quedas un buen ratito ahí apretada. Y no quieres despegarte. Te diría que hay sonrisas que se quedan en el aire y otras que no llegan ni a salir. Que a veces amanece nublado y no acaba saliendo el sol.
Si tuviera que contarte... te diría que pienso más de la cuenta... y que a veces me gustaría apagar lo de ahí dentro por un momento. le diria que a veces tiemblo y no es de frío. Y que hay cicatrices que no se terminan de curar.
Si tuviera que contarte... te diría que también tengo esperanzas y que las ganas nunca faltan... aunque las intenten quitar. Que al fin y al cabo... todavía... lo bueno sigue pesando más...








































































