La regla es sencilla.
Siempre hay que dar en medida de lo que se recibe.
A los que te abandonan...olvídalos.
A los que te desprecian...ignóralos.
A los que te traicionan...perdónalos
Pero de igual manera...
a los que te hacen feliz...mímalos...
a los que te ayudan... Ayúdalos
A los que siempre están contigo...valóralos.
A toda esa gente que te quiere...quierelos.
Y mucho.
Porque el amor...como el olvido
siempre deben ser correspondidos.




















































































