Cuando la preocupación no te deja dormir…
Hay momentos en la vida en que las preocupaciones llenan nuestra mente y sentimos que ya no podemos más. Pero la Palabra de Dios nos recuerda algo muy importante: no cargues solo tus problemas. Habla con Dios. Preséntale cada preocupación, cada miedo y cada necesidad en oración. Él escucha, Él