𝑵𝒐 𝒕𝒆 𝒔𝒐𝒍𝒕é 𝒂 𝒕𝒊, 𝒎𝒆 𝒆𝒍𝒆𝒈í 𝒂 𝒎í
Nadie habla de lo que realmente duele al soltar. No es solo la persona. Es la familia que ya sentías tuya. Los amigos que ya eran parte de tu rutina. Los planes que ya tenían fecha. Es aceptar que la versión de ti que soñaba eso… ya no existe. Y sí, estuve aferrada. A alguien que no podía s
Hermosa