Por querer ser buena para todos, casi me pierdo a mí misma
Durante años creí que una buena mujer era la que aguantaba todo. La que nunca decía que estaba cansada. La que siempre estaba disponible para todos. La que resolvía los problemas de todo el mundo. Y mientras intentaba ser todo para todos, me fui olvidando de mí. Me tomó muchos años e