𝑬𝒔𝒄𝒓𝒊𝒃𝒊𝒓 𝒎𝒆 𝒉𝒂 𝒔𝒂𝒍𝒗𝒂𝒅𝒐 𝒎𝒊𝒍 𝒗𝒆𝒄𝒆𝒔
Escribir me ha salvado mil veces. Cuando el mundo dolía más de lo que podía decir, cuando nadie escuchaba, cuando ni yo me entendía. Me he sentado frente a páginas como quien se sienta frente a un espejo roto: para mirarse en pedazos, para juntar las partes con palabras. He escrito con rabia,