CUANDO DIOS HABLA.

La Palabra de Dios, La Biblia se refiere al verdadero cristiano con la palabra “justo”. Llamados a practicar y hacer justicia. (Ro. 5:1)

Cuando compartimos con otros las experiencias maravillosas que hemos tenido con Jesucristo, somos testigos por experiencia propia de su poder divino, como El Único Dios Soberano y Todopoderoso.

Los milagros de sanidad divina y otros sucesos sobrenaturales de su grandeza, amor y poder es algo que no podemos callar como sus hijos; seríamos desagradecidos y egoístas al no hacerlo.

Mi querido lector y hermano, somos canales e instrumentos de bendición en donde Dios fluye y se manifiesta, tocando las vidas de una manera extraordinaria y única. Las almas son salvas, hay sanidad, liberación. Y vienen de nuevo a su hacedor divino, selladas con su Espíritu Santo.

Vidas llenas de odio, envidia, celo e egoísmo encuentran paz y amor. Donde hay tristeza encuentran gozo. Encuentran su propósito divino, su verdadera identidad.

Su Palabra nos dice:

“El fruto del justo es árbol de vida”

Lo que imparte la iglesia de Cristo el mundo no lo puede dar. Los que verdaderamente aman a Dios; comparten con otros su Palabra.

El tiempo apremia, ha sido acortado (Mateo 24:22);su venida puede ser en cualquier momento.

Seamos sabios, ganemos almas para su reino; en dónde vallamos seamos luz en medio de este mundo oscuro y sal en un mundo insípido.

Es mi oración que Dios te use poderosamente.

Escrito por Arcenia M. Torres

2025/3/4 Edited to

... Read moreThe phrase 'El fruto del justo es árbol de vida,' found in Proverbs 11:30, emphasizes the vitality and potential of a righteous life. As Christians, it's vital to share the good news of our faith and help as many people as possible find their true identity and purpose through Jesus Christ. Miracles and divine healings are evidence of God’s love and power active in our lives. By sharing personal testimonies, we inspire faith in others, fostering a community rooted in trust and hope. In a world filled with conflict and despair, the light of our faith has the potential to transform lives, bringing peace to those burdened by hate and jealousy. As we reflect on our call to be channels of God’s blessings, we are also reminded that time is limited, and every soul matters. The urgency to spread the Gospel and embody Christ’s teachings is paramount as we strive to illuminate the path for others amidst darkness. Our roles as ambassadors of Christ can lead others to experience His joy and salvation, ultimately fulfilling the divine mission laid before us.