La envidia es una sombra que se disfraza de amistad. A veces, quienes te sonríen por fuera, por dentro desean verte caer. Por eso, no te llenes de rencor, llénate de discernimiento.
Dios te enseña a mirar con calma, a escuchar con el corazón y a alejarte sin odio, pero con firmeza.
💫 Protégete así:
1. No cuentes todo lo que haces. Lo que se hace en silencio, Dios lo bendice en grande.
2. Rodéate de personas que se alegren por tus logros. Quien celebra tu éxito, nunca lo envidia.
3. Ora por los que sienten envidia. No para que cambien por ti, sino para que Dios sane sus corazones.
Recuerda, my friend:
“La luz de una persona de fe siempre molesta a quienes viven en la oscuridad.” 🌟










































































