Un pedacito de mi historia… algo muy personal.
Cuando me mudé a mi nuevo departamento, estaba llena de emoción… pensando en invitar a mi mamá, en darle un lugar bonito a mi hijo. Pero en vez de un “qué lindo, felicidades”, escuché: “yo jamás viviría así… a mí no me gusta vivir así.” Y entendí que a veces no hace falta decir mucho… solo