Mi regla de oro innegociable es que, sin importar
Mi regla de oro innegociable es que, sin importar lo cansada que llegue a casa, mi bienestar interno siempre va primero. Aquí me ven en mi refugio con luz tenue, procesando un día largo donde el estrés laboral suele pasarle factura a mi salud inmunitaria y a la frescura de mi piel. He comenzado un