Soltar para avanzar
A veces nos aferramos a lo que tenemos porque es lo que conocemos, aunque sepamos que no es lo mejor.
Nos cuesta soltar, no por falta de fe… sino por miedo a lo desconocido.
Pero Dios no quita por quitar.
Dios reemplaza. Dios mejora. Dios cuida.
Y aunque nuestro corazón diga: “pero este me gusta…”,
Él ve lo que nosotros no vemos.
Confiar no siempre se siente cómodo…
pero siempre es seguro. 🤍

















































































