El gobierno de Ontario designó un administrador para tomar control de la institución tras una auditoría que reveló presunto mal uso de recursos, decisiones financieras cuestionables y graves fallas de gobernanza.
Entre los hallazgos se mencionan:
• aumento salarial del 55% para un ex presidente, superando los $636,000 CAD
• viajes a Italia con vuelos business class y alojamientos de lujo para directivos
• gastos de hospitalidad considerados no elegibles
Todo esto mientras el college enfrentaba una crisis que terminó en el despido de más de 500 empleados y un fuerte impacto para estudiantes y comunidad educativa.
La situación reabre el debate sobre la gestión financiera de algunas instituciones y el impacto real que estas decisiones tienen en estudiantes, especialmente internacionales.
¿Qué opinas de esta intervención del gobierno?







